¿Voto, luego existo? Reflexiones sobre el "mayo español"

Estos días en varias ciudades del país –y tomando como referencia Sol, en Madrid- un número importante de ciudadanos y ciudadanas de origen heterogéneo se manifiestan y/o acampan por una democracia real a grito de: Que no, que no, que no nos representan; Lo llaman democracia y no lo es; Poco pan para tanto chorizo; etc. Se dice, según la fuente y si lo que se pretende es legitimar o desautorizar estas protestas, que son indignados e indignadas con la situación actual de desempleo y crisis, izquierdistas radicales y/o antisistemas, incluso que están dirigidos por Rubalcaba desde la sombra....

Son, en último término, ciudadanos y ciudadanas que ejercen sus derechos constitucionales de forma pacífica[i] pero no se puede definir y enjaular en categorías o conceptos porque como movimiento social está colectivamente describiéndose en este momento, en cada asamblea, en cada apropiación del espacio....

Sí podemos hacer, a estas alturas, una breve aproximación a los argumentos comunes -por compartidos, no por vulgares- que subyacen, a mi juicio, tras los y las participantes, estén o no organizados, con o sin adscripción política:
a) El ejercicio de la ciudadanía queda limitado, en la práctica, a ejercer –o no- el derecho a voto cada x tiempo. Luego la democracia en este contexto queda limitada a una falacia lógica que presenta como verdadero/real algo que no lo es.

b) La –supuesta- función social de intermediación y representación de intereses que implica-teóricamente- la acción de los partidos políticos ha quedado reducida a representar intereses particulares: bien de la banca (bancocracia); de los más ricos y/o poderosos (timocracia o plutocracia); bien de ellos mismos (caciquismo, dedocracia, corrupción....).

c) Se necesita un cambio y para ello hemos de dirigir la reflexión y el análisis, las teorías y los discursos, así como las prácticas, los métodos y la acción, tanto colectiva como individualmente, hacia una democracia real.

De esta forma, la protesta es, a mi modo de entender, apartidista pero no apolítica, es decir, no está sujeta a rígidas y –pretendidamente- inmutables estructuras de pensamiento y acción (sea un partido político, una ideología, el Estado, sindicatos, etc.) pero quiere influir/modificar/cambiar la estructura/distribución del poder existente. Para ello, ya ha dado un primer paso[ii]: se ha manifestado y se está organizando de forma horizontal, asamblearia, para definir propuestas concretas, la “hoja de ruta”, el cómo articular la indignación. Animando, además, a la participación del resto de la ciudadanía.




[i] Aunque hubo quienes no lo hicieron de esta forma, en ningún caso ilustran el sentimiento de la mayoría participante que rechaza la violencia.

[ii] También han dado un paso aquellos que se sienten amenazados, piden su voto o les tachan de radicales, ¡Cuidadito que estamos en elecciones! Advierte la junta electoral...

Al revés....

Darse de paredazos contra la cabeza

Táctica y estrategia

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.


Mario Benedetti (1974) Poemas de otros

Aquí, allí, ahora...

Siempre hay mil soles al reverso de las nubes.



(Cuestión de posición)


(*Proverbio hindú)

Pentagrama

Según la teoría musical, y de forma abreviada, son las cinco líneas -y cuatro espacios- sobre los que se escribe la música.

A veces sólo veo líneas...

En algún lugar de "el alma de la tierra"...



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Sabiduría popular IV

"La tarde fría, el viento adusto" Y la brújula, fascinada, señaló el sur...